Por Alpiste. Publicado el 04.09.2009

Alpíste, UTM "atrapao" en el cuerpo de un científico.
Literalmente hablando, si consideramos a nuestro querido “gravity core” como un “palo”. Y literalmente hablando del mismo modo con el “..dando palos” porque es lo que se puede considerar, pues no muestreo, ya que esto último se consideraría cuando el “palo” volviese del fondo del misterioso océano con algo de sedimento, material o incluso barrillo, con ello ya nos conformaríamos. Así pues, incluso llegamos a pensar que tal fondo ni tan siguiera existía y que el “palo” en lugar de clavar el inexistente fondo, aparecía y desaparecía en algún lugar del océano Índico ante la sorpresa de marinos y pescadores de allende los mares.
Y es que el turno de las 8 fue un pobre turno sin suerte, llamémosle gafado, llamémosle desgraciado, llamémosle “x”, pero el caso es que core que lanzábamos, core que volvía vacío, los pobres
coristas nos quedamos sin estrenar, con toda nuestra ilusión intacta, y con la eterna esperanza de mancharnos aunque fuese un dedo de barrillo procedente del oscuro océano. Pero hubimos de conformarnos con los CTD, eso si, unos CTD impecables, bien resueltos, con una maniobra limpia y elegante, una técnica refinada y bien trabajada, tanto que el personal científico pidió las dos orejas y el rabo del técnico de la UTM, Andrés, por su excelente faena.
La escasez de trabajo efectivo (que no quiere decir que efectivamente no trabajásemos) nos permitió elaborar teorías bastante aceptables para la comunidad científica sobre el origen de aquellas extrañas estructuras que a nuestro paso fuimos encontrando (aunque ya sabíamos que estaban allí). Sobre la gran depresión (no mayor que la nuestra) pudimos concluir la teoría de que la depresión, no corresponde a ninguna actividad tectónica, hidrotermal o sedimentaría. Si observamos la gran cantidad de ballenas que nos rodean cuando navegamos en torno a ese punto, quiere decir que la zona corresponde a lo que se denomina “urbanización ballenera de primera categoría” (miles de ballenologos pueden confirmarlo), y la “depresión” no es sino el lugar donde reposan y duermen los cetáceos en las largas noches atlánticas, donde ponen y empollan sus futuros retoños (de ahí que el fondo esté completamente encostrado por las cáscaras de los huevos de estas). Futuros estudios demostrarán que estamos en lo cierto.
Para relajar y dejar enfriar las neuronas tras los excesos de razonamiento científico, disfrutamos de la presencia, siempre entrañable de Shirley, Timmy y el resto del rebaño liderado por Shaun, nuestra particular ovejita., “Oh …
life’s a treat with Shaun the Sheep”. De alguna manera había que entrenerse, algo que sirviese de nexo de unión entre las tan dispares culturas y procedencias presentes en el turno. Alemanes, Chinos, Gallegos, Portugueses, Catalanes, Granaínos, Vascos y muchos más. Esto se convertía ora un reflejo flotante de la ONU, ora una imitación marina de la torre de Babel, vamos, que según en que momento aquí no había dios que se entendiera. Cabe resaltar la dificultad de comunicación entre un granaíno con escasez de “eses” y un gallego “cantando” en inglés. ¿Cuántos malentendidos no se habrán creado?. Ahora, eso si, confusos pero bien avenidos….